Los escalones de la Gran Pirámide


  De la Gran Pirámide de Keops, y no solo de la Gran pirámide, sino de cualquiera de sus acompañantes, de Kefrén, de Micerinos, o de otras que están fuera de la planicie de Giza, se han dicho muchas cosas. Que si extraterrestes, que si Napoleón pasó la noche debajo de una de ellas, que si de tiempos antediluvianos. Pero, ¿alguna vez se ha hablado de escalones? Cuando menciono los escalones de la Gran Pirámide, ¿a qué me refiero? ¿A los que hay en los pasillos interiores? ¿A la manera de acceder? Más bien a una hipótesis constructiva. Porque, uno de los grandes misterios acerca de las pirámides de Egipto es: ¿Cómo las levantaron? ¿Cómo subieron hasta ahí arriba semejantes moles de piedra apilada? ¿De qué manera lograron esa perfección geométrica? Especialmente si tenemos en cuenta que nos hallamos en los inicios de la Edad de bronce. Con herramientas a base de hueso, piedra, madera, y fibras vegetales y animales, sin apenas intervención del metal. Así como sin grúas ni poleas, sin estructuras modernas, simplemente arrastrando y colocando. Pues he aquí una propuesta de explicación, la de los escalones de las pirámides. Si quieren saber más solo tienen que mantenerse a la escucha. 


Buenas tardes, buenos días, buenas noches. Bienvenidos a El gato de Ugarit, un programa de Historia planteada desde la heterodoxia y la especulación. Misterios arqueológicos, imperios olvidados, viajeros intrépidos, singulares enclaves, intrigantes relatos.


Hace relativamente poco saltó la noticia de un ingeniero italiano que señalaba que las pirámides eran diez milenios más antiguas de lo que suponemos. Lucubró su teoría analizando la erosión de la piedra en la base de la Gran Pirámide. No es el primero en señalar algo similar. Ya hace décadas se especuló igualmente acerca de que la Esfinge, precisamente por los datos de dicha erosión en la base, debía ser más antigua que las pirámides. O que, examinando la disposición en planta de los monumentos en la planicie de Giza, estos reproducen la posición de la estrellas del cinturón de Orión tal como se vieron durante el Younger Dryass hace unos doce mil años. 


Mas no es la intención del programa de hoy cavilar sobre la antigüedad de las pirámides, sino acerca de cómo fueron construidas. Por supuesto, erradicando hipótesis como extraterrestres y barcas solares. Hace cuatro mil quinientos años, o hace doce mil, apenas se conocían los metales, la técnica consistía en tallar, arrastrar y colocar, sin grúas ni poleas, ni sofisticados elementos de transporte vertical. ¿Cómo lo hicieron?


Una noticia que saltó hace relativamente poco es que se descubrió la existencia de un ramal del río Nilo que llegaba prácticamente hasta la base de las pirámides. Lo habían cortado, o más bien se había secado con el paso del tiempo, y no lo descubrieron hasta época reciente. Su existencia simplifica enormemente el dilema sobre el transporte del material. Los enormes bloques de piedra eran llevados desde la cantera en barco hasta pie de obra. Eso da a entender que entonces no hicieron falta naves voladoras extraterrestres. Por ese lado, el enigma parece resuelto.


También se han hallado restos de una especie de engrudo, de composición en la actualidad desconocida, pero que se especula que pudo servir para reducir el rozamiento entre bloques. Es decir, que los albañiles, los constructores, utilizarían una suerte de grasa, de sustancia deslizante, con la que embadurnarían las piedras, y que permitiría empujar y hacer ascender los bloques sobre rampas de una manera mucho más sencilla y con mucho menos esfuerzo. 


Aparte, no se dejan de identificar supuestas tecnologías, muy avanzadas para aquel tiempo, que pudieron ayudar en la erección de las pirámides. Como taladros de precisión milimétrica confeccionados con elementos rudimentarios. O incluso en la pirámide de Saqqara, la primera que se construyó, de tipo escalonado, estudiosos afirman que se emplearon ascensores hidráulicos para hacer ascender las piedras; que se ven conductos por los que el agua sube, y al subir permite elevar los grandes bloques hasta la posición deseada. 


Todos estos descubrimientos podrían explicar en parte cómo se construyeron ciertas secciones. Por ejemplo, los taladros permitirían componer una interpretación acerca de la precisión de las famosas chimeneas, de los conductos que desde el interior de la pirámide de Keops atraviesan rectos capas y capas de bloques horadándolos hasta la salida al exterior. O las técnicas hidráulicas podrían ofrecernos una hipótesis de cómo subían bloques de piso en piso.


Aún así, no pienso que la interpretación hidráulica sea suficiente. Porque no estamos hablando ya de una construcción relativamente pequeña como la pirámide de Saqqara o Zoser, sino de una mole de más de cien metros de altura, superando los ciento cincuenta en el caso de la de Keops. Ni siquiera hoy en día hay ascensores, de tipo hidráulico, que lleguen a esa elevación. Entonces, en parte tenemos que pensar en rampas. 


De acuerdo, cavilemos sobre rampas. Primero sobre rampas exteriores, es decir, externas a la pirámide. Se ha probado que en la llanura de Giza no hay suficiente distancia para montar una rampa recta que llegue hasta la cima de la pirámide. Se ha especulado en detrimento sobre rampas en espiral envolviendo y rodeando la construcción mientras se iba levantando. Pero, mentalmente, imaginar esto se me vuelve complicado por la enorme cantidad de madera, recurso limitado en el antiguo Egipto, que haría falta, así como la enrevesada geometría de los andamios, porque no serían rectos o verticales, sino zigzagueando por la pared de la construcción, etc.


Si nos atenemos al principio de Ockham de que la explicación más sencilla es la más razonable, o más bien a un razonamiento de economía de recursos y sencillez de medios, preferiría pensar que las rampas y los medios de elevación fueran internos, esto es, incluidos en el propio edificio y estructura de la pirámide, y no externos. Por ejemplo, en el pasillo de ascenso a la gran cámara mortuoria en el interior hay unas muescas que invitan a reflexionar que se debieron al rozamiento porque a través de ella y mediante cuerdas se subieron bloques hasta cierta altura. 


De hecho, hay estudios que han reconocido huecos, oquedades, distribuidas a diferentes alturas en las aristas de la pirámide. Como pequeñas cuevas a las que se puede acceder desde el exterior entre bloques. Algunos arqueólogos sugieren que esos huecos son los restos de conductos que otrora existían en el interior de la pirámide, pero que fueron taponados, a través de los cuales, y mediante rampas interiores, se subirían los bloques de piso en piso. 


Ahora bien, hay un problema que esta idea no resuelve, y es la cuestión del recubrimiento exterior. Hoy en día, por ejemplo, la pirámide de Keops ha perdido el recubrimiento. Pero, por ejemplo, la pirámide de Kefrén lo conserva hacia la cima. De hecho, la pirámide de Kefrén se puede considerar como el mayor suplantador arqueológico del mundo, porque en muchos medios se nos ofrecen imágenes de la pirámide de Kefrén, con los restos del recubrimiento intactos, como si fuera la pirámide de Keops. Y no lo es, la Gran Pirámide ha perdido su recubrimiento.


Mas, me estoy desviando. ¿Qué pretendo dar a entender? Que en su momento los paramentos exteriores de la Gran Pirámide eran lisos, pulidos, de caliza blanca. Y disponer, situar sobre la obra, ese recubrimiento, no se explica con rampas interiores que van de piso en piso. Haría falta un sistema externo, una estructura exterior, para, desde la cima, ir colocando ese recubrimiento liso piso a piso de rocas casi igual de pesadas que el resto de los bloques de la pirámide, hasta la base. 


Entonces, he aquí el dilema. El recubrimiento implica sistemas de andamios externos a la pirámide. Sin embargo, la enorme complejidad constructiva de estos andamios nos hace desistir de esta idea.
Por ello, como planteamiento de reconciliación, lanzo la siguiente hipótesis. Antes de nada decir que no soy arqueólogo, no he estado en primera persona en Egipto, no he contemplado in situ si esto es posible o no. Simplemente, con la información disponible, como mero aficionado, y razonando, me parece una manera viable de haberlo hecho. ¿Y en qué consiste la teoría? Pues tan sencilla como que las grandes pirámides se construyeron primero como pirámides escalonadas, plataforma sobre plataforma, de tal modo que cada plataforma pudieran servir como soporte para disponer rampas con las que acceder a la superior. Esto es, el borde de las pirámides originalmente era escalonado, dentado. De esta manera no hizo falta complicados sistemas de andamiaje, ni enrevesados métodos hidráulicos de elevación. Desde la base de la pirámide, recorriendo rampas que ascendían de plataforma en plataforma, de escalón en escalón, se llegaba a la cima. Y, una vez se llegó a la cúspide, lo que se hizo fue, desde la cima, ir retirando material, desbastar los escalones de la pirámide, tallándolos, limándolos, puliéndolos, a la vez que colocando el recubrimiento exterior, para que quedara la pared lisa.


Vuelvo a señalar que no puedo asegurar que esto sea cierto. No tengo ninguna prueba al respecto. Solo que me parece que esta metodología es mucho más simple, y realizable, que otras que se promueven por ahí. Desde luego, más viable que la de los extraterrestres. Simplemente, la ofrezco por si a alguien le sirve. 


Llegados a este punto, y sin resolver prácticamente nada, sobre todo proponiendo y apuntando a nuevos interrogantes, nos despedimos en la sesión de hoy aquí en el Gato de Ugarit. Esperamos que les haya resultado interesante. Buenas tardes, buenos días, buenas noches. Y, recuerden: no son más que especulaciones. 

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