Antediluvianos
Hemos de reconocer que nos cuesta asimilar el trabajo en piedra de los antiguos. El tamaño impresionante de los bloques, su traslado a decenas y centenares de kilómetros, la perfección del pulido en algunos casos, los muros ciclópeos, la fábrica poliangular que encaja a la perfección, la orientación arqueoastronómica tan precisa y que muchas veces remite a épocas remotas en el tiempo. ¿Cómo lo hicieron? Así como las coincidencias notables. El mismo tipo de muro en Perú, Bolivia, Egipto, Grecia, Japón… Todo esto sugiere sobre una civilización común, una primera sociedad avanzada pretérita y anterior a todas; anterior, posiblemente, al diluvio.
Buenas tardes, buenos días, buenas noches. Bienvenidos a “El gato de Ugarit”, un programa dedicado a la especulación y al misterio. Arqueología insólita, enigmas históricos, y prehistóricos, otros mundos, otras realidades.
Las pirámides de Egipto, los templos megalíticos de Malta, de Gobekli Tepe, las fortalezas preincaicas, la ciudad monumental de Tiahuanaco. Piedras de varias toneladas, esculpidas con la forma exacta para encajar, transportadas con medios supuestamente rudimentarios. La acumulación ingente de bloques en las pirámides de Guiza, dejando espacio para los pasadizos e incluso para chimeneas de ventilación orientadas a los astros. Aún más, miles de bloques emplazados convenientemente para resistir los siglos en un plazo de tiempo supuestamente de apenas treinta años.
Con excepción de Gobekli Tepe y otros santuarios también de la frontera entre las actuales Turquía y Siria, todos los demás monumentos no están fechados más allá de los últimos cinco o seis mil años. Aunque siempre quedan especuladores que indican que su datación debe ser anterior. Los templos de Malta, si se estudian desde su orientación astronómica a la estrella Sirio, proporcionan una fecha tan lejana como el 11.600 AP, recordando que AP significa antes del presente, no antes de cristo. Curiosamente una datación similar a la que se ha obtenido por radiocarbono en los templos de Gobekli Tepe. Otra teoría elucubra sobre la disposición de las pirámides de Guiza, la cual pudo seguir la de las estrellas del cinturón de Orión tal como se vieron en el 12.400 AP.
En nuestro país hay numerosos escritores que debaten sobre estas teorías. Por ejemplo, tenemos a Miguel Labrador, autor de “Las piedras de los dioses”, un libro muy interesante sobre el asunto. O a Josep Guijarro como uno de los grandes nombres. Aunque a nivel internacional la personalidad rutilante es Graham Hancock, al que pueden ver por ejemplo en una serie documental titulada “Los apocalipsis del pasado”. Su hipótesis es la siguiente: existió una primera civilización global, una civilización marítima que surgió durante la Edad de Hielo hace ya más de veinte mil años, que expandió su influencia por el planeta. Aún más, esta civilización tuvo que desaparecer durante un cataclismo, el conocido como diluvio universal, del que muchas y variadas culturas han dado mención. Y este cataclismo se produjo al comienzo del Younger dryass, o dryas reciente, un periodo de más mil años en el que las temperaturas del hemisferio norte se redujeron drásticamente. Sus supervivientes huyeron de la catástrofe, extendiéndose por todo el planeta, dejando monumentos comunes aquí y allá. Por ejemplo, Miguel Labrador informa sobre un tipo de fábrica en piedra, que él denomina poliangular, de grandes bloques dispuestos de manera precisa con un comportamiento antisísmico, común a muchas zonas. A manera de prueba, él da noticia de este tipo de construcciones en la isla de Pascua, Atenas, Egipto, Japón y, por supuesto, la América andina.
Pues bien, mi propósito en el día de hoy es comentar esta hipótesis. Si creo que puede ser cierta o no. No me voy a meter a criticar si los templos de Malta son del 11.600 AP, y las pirámides del 12.400 AP. Supongamos que sí. El Dryas Reciente se inició hacia el 12.900 AP, y concluyó hacia el 11.700 AP. Entonces los templos de Malta y de Gobekli Tepe se erigieron hacia su final, y las pirámides durante su desarrollo. No obstante, no antes. A más decir, ahora mismo no hay ninguna construcción en piedra en el mundo que conozcamos que sea anterior al comienzo del Younger Dryass.
Bueno, no es cierto del todo. O no sería cierto si admitiéramos la siguiente suposición. En los últimos años un geólogo indonesio, Danny Hilman Natawidjaja, ha planteado la posibilidad de que el santuario de Gunung Padang en Indonesia no estuviera construido sobre un volcán, como se pensaba, sino sobre una antigua pirámide de unos veintidós mil años de antigüedad. Sin embargo, he dicho si admitiéramos. Porque la controversia está servida desde entonces. Otros científicos han desmentido este planteamiento, e incluso han revelado que los estudios de Natawidjaja incurren en errores de bulto al analizar los datos.
Por supuesto, los defensores de la hipótesis de la civilización ancestral como Graham Hancock apoyan la antigüedad de Gunung Padang, y señalan que los posteriores estudios no son más que intentos de no admitir la verdad.
No me voy a meter a juzgar su vehemencia, solo pretendo analizar racionalmente desde una mirada limpia. Vale, de acuerdo, admitamos que no sabemos si Gunung Padang pudiera ser una pirámide o un volcán. Entonces, la prueba que nos permitiría constatar de manera fehaciente que fue construida por el ser humano es que haya otros ejemplos similares. Que no sea el único. Los egipcios construyeron decenas de pirámides. Los mayas hicieron lo propio con incontables ejemplos. ¿Por qué no en Indonesia?
Repito que, descontando Gunung Padang, no hay ningún monumento en piedra que se especule que sea anterior al 12.900 AP.
El argumento de los defensores de la civilización ancestral consiste en que sí los hay, pero están debajo del mar. Puede ser cierto. Tras el final de la edad de hielo el nivel del mar subió del orden de ciento veinte metros. Entonces, es plausible que las grandes urbes del pasado, así como sus construcciones más emblemáticas, quedaran bajo las aguas. De hecho, la actual Indonesia fue la región del mundo más afectada por la subida del océano. Hace veinte mil años todas las islas de Indonesia, y son bastantes, ocupando una extensión de miles de kilómetros de un extremo a otro, estaban unidas por zonas de tierra, que en conjunto formaban una gran masa continental.
Ahora invito a los que estén escuchando esto que busquen una gráfica que muestre la subida del mar al final de la última glaciación. El proceso se inició hacia el 17.000 AP, y al inicio del Dryas reciente, en el 12.900 AP, ya había subido 60 metros, una cifra suficiente para sepultar cualquier sociedad marítima. Los defensores de la civilización ancestral señalan que fue un cataclismo al inicio del Dryas el que provocó la desaparición de esta civilización. Pero ofrezco mis dudas. Si el mar ya había subido sesenta metros, ¿por qué no se trasladaron tierra adentro hacia las montañas? Digo yo que tendría que haber restos de poblados en zonas más altas de esa época. Podría haber algún argumento en contra de esto en cuanto a que el ascenso del nivel del mar fue muy lento. Si hacemos un breve cálculo, en cuatro mil años subió sesenta metros, lo cual nos da un cómputo de un centímetro y medio por año. Es decir, no notarían la subida. Cuando un puerto quedara inundado construirían otro y así.
Sin embargo, la subida fue progresiva, pero no constante. Hubo periodos en esos cuatro mil años de más frío donde el proceso se ralentizó o se interrumpió. De este modo, en las etapas en las que sí subió el océano, el ascenso de las aguas fue de diez a veinte centímetros por año. Esto implica un metro en un lustro y medio, dos en apenas década y media. Si tenemos una civilización que sabe construir sus edificios en piedra, y que vive al lado del mar, implica que en apenas veinte años sus grandes ciudades, sus templos orgullo de su técnica, levantados con gran esfuerzo a base de la intervención de centenares de personas, quedarían inundados, o al menos inhabitables. Lo siento pero no tiene sentido, no es creíble. Deberían haberse dado cuenta, y haber emigrado hacia el interior, hacia zonas más altas. Al menos una parte de los mismos. Igual que han florecido importantes imperios en los Andes y en el Tíbet, deberíamos encontrar restos de esa época en superiores altitudes.
Asimismo, no es factible la existencia de una civilización marítima con este comportamiento del mar. Al menos una tan avanzada que erija sus monumentos en piedra. Levantar un puerto con todas las infraestructuras necesarias para la construcción y reparación de barcos para que quede inundado en apenas una década implica que, si hubo sociedades marineras, estas tuvieron que ser poco desarrolladas. Desde luego, no pudo existir una tan avanzada como se supone antes del dryas, ni tampoco después. Antes no pudo haber por este ascenso de las aguas. Ni tampoco después porque, una vez en el 11.700 AP, en el final del Dryas, cuando las temperaturas ascendieron, la subida del nivel del mar se aceleró. Cuarenta metros en poco menos de un milenio, quince metros en otro tres mil, así sucesivamente. Finalmente, el nivel del mar se estabilizó de manera próxima a como se ve en la actualidad hacia el 7.000 o 6.500 AP. Hasta esta fecha no pudo existir, tal como desarrollo mi razonamiento, una sociedad avanzada abocada al mar y capaz de levantar monumentos en piedra con la precisión y perfección como hemos visto.
Aunque, estoy argumentando que no pudo darse tal civilización ni antes ni después del Dryas, pero otra cosa bien distinta es durante su desarrollo.
Debido al enfriamiento del clima durante el Dryas, la subida de las aguas se interrumpió. Concibo entonces como más razonable el siguiente planteamiento. La subida de las temperaturas y el comienzo generalizado del deshielo se produjo en el 15.000 AP. Los seres humanos eran nómadas, cazadores-recolectores. Durante milenios lo siguieron siendo. Pero al cambiar el clima, cambiaron las condiciones. Precipitaciones de lluvia en vez de nieve. La vegetación se expandió y diversificó formando bosques y praderas en zonas que anteriormente habían estado ocupadas por hielos. La fauna se multiplicó, hubo más frutos en el campo. La población de las tribus creció, y lo hizo de manera excesiva. Un hecho significativo de esta época es que, dos mil años tras el comienzo del deshielo, en los siglos inmediatamente anteriores al Dryas, se produjo la desaparición de numerosa megafauna de Asia, América y Europa, esto es, de los grandes animales como mamuts, rinocerontes lanudos, o incluso de los caballos en el nuevo continente. El motivo pudo ser la caza generalizada ante el incremento demográfico.
De repente, llegó el Dryas reciente, y el cambio climático abrupto. Las temperaturas disminuyeron del orden de cinco a diez grados centígrados, las precipitaciones se interrumpieron, imperó la sequía. Y el único lugar donde se pudo sobrevivir fue a la orilla del mar. Las grandes masas de agua regulaban la temperatura a su alrededor. Asimismo, había comida en abundancia en forma de pescado y marisco. Las tribus aprendieron a pescar, a navegar. Con el tiempo, en el transcurso de varios cientos años, pasaron de confeccionar simples barcas a grandes barcos; de simples puestos en la playa a puertos; de pequeños templos a base de cantos o palos a construcciones cada vez mayores. En definitiva, en el transcurso del milenio que duró el dryas reciente floreció una gran civilización marítima.
Todo cambió con su final, cuando se produjo el incremento de las temperaturas. Como señalé en mi anterior programa, si hubo un diluvio, este tuvo que producirse no al inicio sino al final del dryas, cuando ya había algo construido. Pero también porque se reanudó con furia la subida del nivel del mar. Del orden de unos veinte o treinta centímetros por año, dos o tres metros por década, lo que fue clave para destruir y colapsar la gran civilización que se había generado. Y los supervivientes tuvieron que buscar otro medio de sustento para dar de comer a tanta gente. No es casualidad que los templos más antiguos de la humanidad fechados fehacientemente, así como los orígenes constatados de la agricultura, procedan de esta época.
Por otro lado, por discrepar de los defensores de la civilización ancestral, discrepo en que no creo que esta fuera global, sino más bien centrada en el Mediterráneo. Al menos durante el “Younger dryas”. Esta gran sociedad pretérita se desenvolvió en ámbitos como en las Cícladas del Egeo, que durante esa época formaban un único cuerpo de tierra; también en Creta, en el archipiélago de Malta que estaría unido a Sicilia, en las islas de lo que hoy es el delta del Nilo, e incluso en la costa atlántica hoy bajo las aguas de Andalucía occidental y sur de Portugal dando pie al mito de la Atlántida tal como la describió Platón. Incluso las fechas concuerdan. Hacia el 9.600 a.C., contemporáneo en el tiempo a Gobekli Tepe.
Pienso que esta civilización estuvo centrada en el Mediterráneo además porque tras la debacle los templos más antiguos de la humanidad se han encontrado en sus inmediaciones. Así como los orígenes de la agricultura. Se trata de un mar interior, donde el calor se concentra más que en torno a los océanos. No hay apenas mareas, no hay un poderoso oleaje excepto cuando hay tormenta, el lugar propicio para experimentar con grandes navíos. Y, en cierto momento, la población tuvo que crecer tanto que los recursos marítimos no dieron abasto, y se produjeron los primeros experimentos con semillas y con la domesticación de animales. Cuando el gran imperio colapsó al final del dryas reciente, los supervivientes quedarían en Anatolia, en el Levante mediterráneo, en las Cícladas, convirtiéndose en los primeros agricultores.
Entonces, ¿esto significa que no creo que hubiera civilización global pretérita? No necesariamente. Solo que no antes ni durante el Younger dryass. Los ejemplos que nos ofrece Miguel Labrador entre otros son demasiado evidentes para ser ignorados. Pero a lo mejor esos muros de traza poliangular son más recientes de los que esta serie de investigadores refiere. De nuevo la clave se encontraría en la subida del nivel del mar. El nivel de las aguas se estabilizó hacia el 6.500 AP en valores próximos a los actuales, unos mil o dos mil años antes de la fecha clave del 5.000 AP. En otras palabras, del 3.000 a.C.
Memoricen esta datación: 3.000 a.C. ¿Por qué es tan importante? Por que ya no podemos hablar de una prehistoria subdesarrollada de tribus nómadas y poblados de chozas, sino de un panorama urbano y monumental a nivel internacional. Solo cito algunos ejemplos. Entre el 5.000 y el 3.000 a.C. observamos la emergencia del fenómeno megalítico en el Atlántico europeo. La construcción de los grandes templos de Malta. Las primeras civilizaciones urbanas en Mesopotamia y Egipto, también en China, e incluso en Creta. Mohenjo Daro en la India. Los grandes poblados de Almería, Antequera, Huelva, la península de Lisboa y la desembocadura del Guadalquivir en la península Ibérica. Y, por si fuera poco, la datación de Caral en los Andes, la primera gran ciudad de América del Sur. En resumen, demasiadas coincidencias.
Es cierto que en los mil años a continuación muchas de estas civilizaciones se hundieron, pero en otros lugares como en Creta o en Egipto se continuaron en lo que fue la maravillosa, y hasta cierto punto desconocida, Edad de Bronce.
Pero de esto ya hablaremos en otros programas. De momento despedirnos. Cerramos sesión en El gato de Ugarit, esperando que les haya sido de interés. Buenas tardes, buenos días, buenas noches. Y, recuerden: no son más que especulaciones.
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